Aprovecho mis madrugones, o mi falta de horas de sueño (según se mire) para escribir. Llevo tiempo dándole vueltas a este tema, y la verdad es que cada vez me parece más interesante.
Sobre todo en restaurantes, que vayas al país que vayas siempre huelen igual, tiendas de rompa, y no digamos tiendas de cosméticos.
La gente que me conoce, sabe que yo me entero de todo mucho mejor con ejemplos, y los que leáis esto, seguro que os viene ese olor a la mente cuando avancéis en el post de hoy.Empezaré por uno de las cadenas más internacionales de comida rápida, pero con un olor tan característico como la marca en general. Si, hablo de Mc Donald's, ¿a qué estáis todos pensando en el olor que desprende ese Big Mac? (sobre todo los fanáticos como mi amiga Carla). A todos nos ha pasado alguna vez, es pasar cerca de uno y decir "hay cerca un Mc Donald's" podríamos decir que es una forma de localizarlos (por muy austero que suene, pero es un poco realidad)

Dejemos la comida de lado, para mi gusto una de las tiendas que mejor huelen sin duda es HOLLISTER, es entrar en ese paraíso de tienda, que parece que vives en Hawai y al menos yo me quedaría a vivir alli. Esa mezcla de olor tan dulce y a la vez tan sensible con esa tienda tan bien colocada, y tan bien puesta (aparentemente), porque luego me resulta un poco agobiante estando todo tan junto y siempre tan llenas.
Sin duda me quedo con la entrada de la tienda, es lo mejor, lo más llamativo y creo que lo mejor conseguido del su equipo
Para mi gusto, son dos establecimientos muy significativos, en cuanto a marketing olfativo, aunque para mi, sin duda, uno de mis olores preferidos es el de los libros, ya sean nuevos o usados.Libros que ojeas en La Casa del Libro recién impresos en la editorial o el Libro de Buen Amor de hace 70 años como encontré la última vez que bajé a Cascorro. Esas páginas tan humildes, pero a la vez esconden tanto.
Y hasta aqui el post de hoy.
¡¡Hasta la próxima!!


